LLevo desplazándome sola en metro desde que tenía 14 años. Tantos años de práctica han dado lugar a un conocimiento pleno de las lineas de metro y la mayoría de sus estaciones y a muchas anécdotas de las que he sido espectadora pero no protagonista. Sin embargo, desde hace cosa de dos años me ocurren cosas... inusuales (llamémoslo así) con mucha frecuencia.
La de hoy es una de esas cosas inusuales, o cuanto menos es curiosa. Tiene que ver con
lo que mencioné en la entrada que hice sobre mi Nochevieja pero no entré en detalles en su momento, así que voy a hacerlo ahora para poner al mundo en situación:
Volvía yo para mi casa en el metro tras toda la noche fuera. No iba ni pedo ni somnolienta (al menos no demasiado) pero llevaba más de 7 horas con los zapatos de tacón puestos y sentía que se me estaban amuñonando los pies.
Iba yo pensando en otras cosas para olvidar la existencia de mis pies cuando por el rabillo del ojo vi que un tío de unos 30-35 años se me sentó al lado y se me quedó mirando, pero yo como si nada.
Al cabo de un rato me habló e inició una conversación con un pretexto malísimo que a día de hoy ni yo ni la gente a la que se lo he contado teminan de comprender. Fue tal que así:
¡Hola! oye perdona, ¿eres de Colombia? (sigo sin entenderlo O_O)
...No.
¿De Venezuela? (ahí ahí, acertando cada vez más)
....Tampoco xD
¿De dónde eres entonces?
De aquí, de España.
¿Ah sí? Qué cosas, pues yo soy de Venezuela... bla bla bla (esque hablaba un poco bajito y no quería acercar mucho mi cabeza a la suya para oírle).
¿Cómo te llamas? (uuuh demasiada intromisión)
Ana (primer nombre que me vino a la mente)
. Bueno me bajo aquí, adiós.
¡Anda, yo también! ¿Que casualidades eh? (¡Socorro!)
Yo vivo justo aquí, en la calle Nomeacuerdodelnombre. ¿Debe resultarte rara esta situación no? Lo de que te hable un desconocido como yo. Allí en Venezuela es muy normal, la gente es más abierta que aquí.
Psé, tampoco me sorprende, a uno puede pasarle de todo. Esta es que es una ciudad muy grande y la gente va a su rollo. Bueno, yo me voy por esta salida.
Ah... bueno pues... una pregunta... ¿podríamos vernos en otra ocasión?
Mmm... No.
Me preguntó que por qué no y fui bastante clara, le dije que porque no quería y porque además estoy ya pillada, bastaba con el primer motivo pero añadí el segundo (aunque suponía dar datos de mi vida privada) por si acaso no se quedaba convencido. Se lo dejé claro clarinete.
Se le puso un poquillo cara de decepción, me dió dos besos, me dijo que "mucho gusto" y se largó, no sin antes soltar (que lo oí a mis espaldas) "una pena, menuda floresssita" (xD).
Si por algo recuerdo esta conversación es por el impacto que supuso para mi el hecho de que me preguntase si era colombiana, que porque soy anónima pero si colgase fotos mías no cabría duda de que nada más lejos de la realidad. En fin, yo creo que fue eso, un pretexto un poco cutre para iniciar la conversación.
El pobre hombre fue amable en todo momento y yo más seca que la mojama, pero no me interesaba en absoluto esa conversación y la única vía de escape era ser borde, que luego se malinterpreta todo y encima el tío se baja en la misma estación que yo, a ver si me voy a meter en un lío del que luego no sepa salir. Ahora lo pienso y me da un poco de pena peeeeeero, la vida es así.
Hubiese quedado como una anécdota trivial más de no ser porque hoy me lo he vuelto a encontrar al volver de las clases en la misma estación y en la misma zona del vagón. FAIL.
Lo reconocí justo en el momento en que se le pusieron los ojos como platos al verme, no se si por pensar "
¡coño! la tía que pasó de mi, que verguenza", "
ostia, pero si es una criaja" (recordemos que aparento 17), "
suputamadre pero que fea que es sin maquillar, ¡cagontó!" o una mezcla de las tres. Pero el caso es que no levantó la vista del suelo desde ese momento, ni me miró ni nada de nada.
Yo tampoco sabía dónde mirar, era una situación sumamente incómoda, aunque después racionalizándolo un poco pensé que la situación era más incómoda para él que para mí, y se me puso una sonrisilla de suficiencia. Soy una
hija de perra sin sentimientos bruja lo sé, y algún día el karma volverá para castigarme por este momento.
La verdad es que este tema podría dar para una sección aparte, ya si eso otro día cuento cosas un pelín más escabrosas que me ocurrieron hace ya su tiempo.
...Y pensar que yo iba a hacer una entrada hoy sobre los sueños macabros que estoy teniendo ultimamente... la dejo para la próxima ocasión en la que los examenes y el estudio me dejen respirar un poco.