Quedarse sola en casa por las mañanas tiene sus ventajas y sus desventajas.
La
gran ventaja es que tengo libertad para hacer lo que me apetezca en cada momento. Puedo alterar el orden de mi rutina diaria a mi gusto, sin que a nadie le extrañe ni me lo reproche. Puedo levantarme, ducharme, estudiar, estar en el ordenador, hacerme la comida... o puedo cambiar el orden y levantarme, estar en el ordenador, ducharme, estudiar, hacerme la comida... así hasta un sinfín de posibilidades.
Sin embargo, yo que soy una cagada y altamente susceptible con las cosas de miedo, a veces me acojono estando sola. Todo tiene su explicación, claro está, si no pasa nada "raro" no tengo miedo, pero otras veces...
Este edificio está
fatal construido. Las paredes no se de qué estarán hechas, pero oigo a los vecinos como si estuviesen dentro de mi casa. A los de al lado no tanto, pero a los vecinos de arriba si, cada vez que andan, abren o cierran puertas es como oirles dentro de las habitaciones. Estoy acostumbrada pero en días en los que soy más sensible a estas cosas por alguna u otra razón me da miedo salir de mi cuarto y encontrarme a saber qué o quien enmedio del pasillo, andando a sus anchas.
Las ventanas también están mal hechas. En teoría deberían quedar herméticamente cerradas pero se cuela siempre un poco de aire y eso hace que muchas veces las cortinas se muevan solas aún estando las ventanas cerradas. Yo caí en la cuenta de eso un día que estaba tranquilamente leyendo en la cama por la noche, y me faltó tiempo para salir de la habitación corriendo. Después me puse a investigar (si, eso mismo que hacen en las pelis de miedo antes de que algo les asesine de repente) y encontré la causa, pero tuve que echarle valor.
Pero lo peor es el baño. Justo encima del plato de ducha hay un pequeño conducto de ventilación que debe dar a la calle, porque se oye todo lo de fuera en el baño. Hay un colegio pegado al edificio donde vivo, y justo cuando me estaba duchando (casualmente a la hora en que terminan las clases) he empezado a escuchar niños riéndose y cantando
dentro de mi baño. Ha sido muy siniestro y ya me ha dejado con el miedo en el cuerpo porque, aunque sé perfectamente la explicación racional, la imaginación no tiene límites y yo me he empezado a imaginar cosas muy macabras y terroríficas conmigo como protagonista.
A lo largo de mi vida, he visto/escuchado/leído/me han contado cosas tan raras que hay algunas que por mucho que quiera no puedo borrar de mi mente. Esas cosas han dado lugar a manías que me hacen tener más miedo si cabe, pero esque no lo puedo evitar. Algunas son:
-Me dan miedo los espejos. Bueno, no tanto los espejos sino su colocación. Por ejemplo, soy incapaz de mirarme en un espejo donde se refleje todo un pasillo (en mi casa hay uno así) porque me acojona pensar que podría ver a alguien detrás de mi, al fondo del pasillo. Al lavarme la cara, nunca agacho la cabeza porque me da miedo levantarla y ver una cara que no es la mía, así que cuando me la lavo directamente me echo agua encima, así que lo que lo salpico todo (xD). Y jamás jamás jamás de los jamases tendría un espejo grande en mi habitación, sobretodo si se refleja mi cama (esto último está basado en un hecho verídico que ocurrió en mi familia y que me quita el sueño cuando lo pienso).
-Cuando me leí IT (no he visto la peli) hubo una parte que me marcó: cuando el niño gordito está cruzando un puente y el maldito payaso intenta agarrarle los pies. Es una tontería pero esa escena me angustió muchísimo, y desde entonces cada vez que cruzo un puente sola lo hago corriendo, por si acaso.
Esas son mis dos manías más importantes. Había más, pero como eran a raíz de cosas que no me han impactado tanto al final he terminado por superarlas, aunque queda algún que otro resquicio. La de los espejos me perturba demasiado, estuve buscando información hace un tiempo (intentaba quitarme el cangelo pero conseguí el efecto contrario) y hay muchas supersticiones y cosas raras acerca de ellos, alomejor no es un miedo tan irracional como parece.