Recuerdo perfectamente aquel día en 2º Bachillerato en el que, estando en el aula de informática, vi como algunos de mis compañeros miraban fotos en una página hasta entonces desconocida para mi y las comentaban:
Tuenti.
Muchos de ellos intentaron convencerme para abrirme una cuenta con la escusa de poder mantener mejor el contacto tras la graduación y todo ese tipo de cosas con las que te suelen intentar convencer para que te abras una cuenta en algún sitio. Mi respuesta fue un no rotundo, "paso". Hasta que un día descubrí que en muchas de esas fotos que estabn colgadas salía yo. No sé si ya llevaban siglos subidas o fue su manera de extorsionarme (que lo dudo) pero terminé aceptando una invitación y abriéndome un perfil en la susodicha red.
Reconozco que durante los 6 primeros meses fue algo divertido, puedo incluso decir que estuve "enganchada" porque había mucho buenrollismo con mis entonces compañeros de clase y eso fomentó nuestra amistad, por así decirlo. Pero entonces llegó el momento de empezar una vida nueva en la universidad y ver si las promesas de mantener el contacto perduraban de verdad. No lo hicieron, pasaron meses e incluso años y no hubo ningún comentario del tipo "¿qué tal te va todo?, ni por su parte ni por la mía. A cambio recibí muchísimas peticiones de amistad de gente del colegio que jamás en la vida me habían saludado por los pasillos pero que me felicitaban el cumpleaños por internet, o conocidos que solo me tenían en cuenta para poder subir de nivel en esos juegos de mierda a través de los que las empresas acceden a tus datos personales como si de una novela de George Orwell se tratara.
Y fue a partir de ese momento cuando empecé a sentir odio por todos.
Tengo unas 130 personas agregadas a mi perfil, entre ex compañeros de clase, de colegio, conocidos y amigos de la universidad, y amigos de amigos, de los cuales el 80% no me importa absolutamente nada, pero los mantengo porque poner en práctica mis ideas me haría quedar fatal, los mantengo porque soy tan hipócrita como lo son ellos, a quién quiero engañar.
¿Por qué tanto odio? pues es muy sencillo, si me encontrara hoy con alguna de estas personas en el metro o en alguna parada de autobús, lo más probable sería que nos saludásemos y siguiéramos cada uno por nuestro lado. Entonces, si solo nos dignamos a saludarnos, ¿qué razones hay para que te deje cotillear mi vida cada vez que te conectas a internet? También podría darse la situación de que mantuviéramos una conversación completamente trivial e insulsa en donde no haría falta contarnos ninguna novedad porque ya lo sabemos todo el uno del otro gracias a la información personal que pulula por nuestros perfiles.
La solución ya no es borrar a 100 de esos 130 "amigos", es
borrarme yo el perfil. No es por cobardía, es por evitar posibles reacciones del tipo "¿eh? ¿por qué me has borrado?" y tener que dar explicaciones incluso más largas que este tocho que estoy escribiendo. Pero todavía no puedo hacerlo, porque de entre toda esa sarta de características negativas hay una sola cosa buena: te ahorras dinero en sms y llamadas, y a mí a día de hoy me es muy útil comunicarme con gente de la universidad (no hablo de amigos de la universidad, sólo de gente). Si no fuese por ese motivo me lo borraría inmediatamente con toda tranquilidad, porque sé que mis amigos de toda la vida descuelgan el teléfono cada vez que quieren hablar o quedar conmigo.
Otra ventaja con respecto a los demás es que mi Tuenti está practicamente inactivo, y el 75% de mis fotos son gifs o imágenes de
Porlaputa, así que mucho ingenio tienen que echarle los demás para cotillear mi vida en estos momentos, o para saber qué aspecto tengo y por qué sitios me muevo.
Y no, no me voy a hacer un Facebook, que tendrá más caché y todo eso pero en el fondo es lo mismo y bastante tengo ya con mantener viva esa otra mierda (a la que le quedan 2 años de vida, por cierto).
Si esque soy muy antisocial.