Hace exactamente 5 días me compré un netbook bien bonito, con la cosa de que el de mesa se me está muriendo y que lo necesito (quizás necesitar no sea la palabra, pero me sería muy útil) para la universidad. Pondría la ficha técnica pero me parece un poco absurdo, más que nada porque es un netbook, y ya se sabe que los netbooks son todos iguales. Eso sí, diré tres cosas que hacen que haya sido una compra megapro:
-Tarjeta gráfica ATI
-Batería de 6 celdas (aunque la gráfica la sacrifica un poco)
-Pantalla de 11,6 pulgadas.
Pero ahí está, en el armario sin ser usado, ¿por qué? porque en mi casa no tengo wi-fi, es más no tengo siquiera router, sino un módem Speed Touch de Telefónica (ah bueno, que ahora se llama Movistar) del año de la tana. Me compré un módem router inalámbrico en el Corte Inglés, porque yo no necesito a Telefónica para instalar este tipo de cosas. Aaaaaaaaamigo, pues me salió el tiro por la culata.
Sin duda el manual del router pasará a la historia por ser completamente epic, porque tenía solamente 3 páginas (una de ella mostraba cómo conectar 3 tipos de cables rj11 que no servían para nada) en las que se explicaba cómo instalar el router sin tener en cuenta los datos del proveedor, el tipo de IP y el tipo de conexión y encapsulación que tiene mi ADSL. Increíble xD
La verdad es que casi supera a aquella frase que me soltó el ordenador en su día cuando pretendía instalar el módem: "no se puede instalar el modém porque no hay conexión a internet" (pues claro que no hay amigo, claro que no hay, para que cojones me pongo a instalar el módem sino). Eso sí que fué épico.
Conseguí configurarlo por mi cuenta mirando manuales en internet tras unas 20 reconfiguraciones, dar mucho la plasta a algunas personas y actualizar el cotrolador de la tarjeta de red pero internet nunca vino, y después de dos días de desesperación aboluta, derrotada y vencida por ese aparato del demonio que dejó mi ego a la altura del betún, decidí devolverlo.
Ahora estoy esperando un router que he encargado a Telefónica, que me dijeron que lo traerían hoy o mañana, y conociéndolos seguro que no lo traen ni hoy ni mañana pero aún así he madrugado por si acaso y porque estoy sola, pero tengo mucho sueño y se me está haciendo muy duro (no quiero ni pensar cómo estaré el lunes cuando madrugue todavía más para estudiar).
Y hasta aquí el fin de la primera parte de La Odisea del router.
Sinceramente espero no tener que escribir una segunda parte, aunque todo apunta a que así será, porque la informática me odia y Telefónica también (pero en secreto). Seguro que es porque no puntué al comercial que me atendió el otro día.
Continuará...
¿Hoy o mañana? ¿En verano? Va, que no cuela, Telefónica se piensa que somos tontos o algo XDDDD. Yo el internet lo tengo de Orange, y aunque me da algún que otro problema cada cuatro meses o así, estoy bastante contento con él. Nunca me fié de Telefónica.
ResponderEliminarY lo de tu ordenador tiene delito xDD. No hay internet, así que no puede instalar el módem. Pero como no hay módem, no puede haber internet. Y sin internet no hay módem. OHMAIGAAAAAAAAAAAH
Pues te puedes dar por satisfecha, hoyga, que te lo hayan traído a tiempo. Que tengas mucha suerte con tu odisea, y no desesperes, aunque con esta gente sea difícil ;3
ResponderEliminar¡Madre mía, que horror! Yo ya habría tirado el router por la ventana y habría lanzado cócteles molotov a la sede de Telefónica.
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