16 de mayo de 2010

La enfermedad Beruseruku

Ultimamente gasto mi tiempo nocturno en leer Berserk.
Digo gastar y no malgastar porque este manga no es una pérdida de tiempo, de hecho cada segundo empleado en él es como una iluminación divina que precede al pensamiento trágico por excelencia: "jamás leeré un seinen mejor que este".

KillerPack y su estocada mortal


(Podría poner millones de imágenes mejores y más representativas que ésta, pero no me da la gana xD)

Pero todavía me quedan unos cuantos tomos hasta entrar en depresión y que mi vida deje de tener sentido aparente. Es un poco como lo que le pasa a C. con el Mass Effect. De hecho, utilizando el poco conocimiento en psicología que tengo, he averiguado el motivo por el que D. no se cansa de leerlo una vez tras otra: no es por la pedazo de historia que tiene, ni por la calidad del dibujo, ni por el carisma de los personajes. Es porque cuantas más veces se lo lea, más preparado estará para el fin de la historia, cuando el resto de sus aficiones dejarán de tener sentido.

Digamos que... es como una enfermedad psicológica similar a la droga.

Y yo la estoy incubando O_O

1 comentario:

  1. Por cosas de estas decidí dejar de aficionarme a mangas o animes largos (además de por el frecuente decaimiento del argumento, y a veces incluso del dibujo o la animación), desde entonces, manga de un sólo tomo a poder ser, nunca más de quince, y anime de 26 capítulos como mucho, todo lo más 50.

    Hay que ver qué mal se pasa cuando además de eso, tienes que esperar el ritmo de una editorial, que Glénat con La espada del inmortal llevan el ritmo que quieren.

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