22 de julio de 2011

Encuentros inesperados

Los que vivimos en ciudades grandes estamos acostumbrados a encontrarnos con cámaras de televisión, reporteros, entrevistadores, y sobretodo, famosos. Este hecho es más común todavía si vives en Madrid y sueles moverte por el centro.

Son muchos los famosos que he visto por la calle en sus quehaceres cotidianos, como por ejemplo Alex de la Iglesia, Alaska, algunos actores de Aquí no hay quien viva, diversos tertulianos de esa cosa que llaman "corazón", Pablo Motos, Pablo Puyol, Trancas y Barrancas (que entrevistan siempre en Sol) y otros tantos que no recuerdo. Tengo por norma no acercarme a saludar a los famosos, y más si están a su aire haciendo sus cosas. No sé, debe ser horrible que te paren por la calle cada 10 minutos así que yo con mirar fijamente y dar un codazo al de al lado me conformo.

También me han grabado, aunque de manera involuntaria. Han sido 3 las veces que me han plantado una alcachofa (que así es como llamo yo a esos micros inmensos con gomaespuma) para preguntarme alguna cosa, y no sé si habré salido o no por la tele, pero dadas las respuestas (a cada cual más estúpida) que he dado lo más probable es que no. Soy capaz de hacer el ridículo públicamente hasta 3 veces, pero ya más no, me niego. Ahora cada vez que veo una cámara salgo corriendo, por si acaso.

Y también, cómo no, he asistido a unas cuantas premiéres, aunque más que asistir me he topado con ellas. Las que mejor recuerdo son la de Soy Leyenda, donde pude ver la nuca de Will Smith a unos 15 metros de distancia y a hombros, pero eh, que lo he tenido a 15 metros y es para contarlo. También vi a Gerard Butler y a Cameron Díaz, pero lo justo sería decir que los casi-vi, porque me dejé las gafas en casa y había tantísima gente que era imposible saber siquiera por dónde se movían esos dos. Una pena. Y la última premiére con la que me he topado por casualidad ha sido con la de la película Green Lantern, ayer concretamente.

Ya sabía yo que algo iba a pasar en la plaza de Callao porque la parafernalia que habían montado por allí no era normal. A las 8 me volví a acercar por allí con dos amigas y había mucha gente, tampoco muchísima como para decir que la premiére iba a ser un éxito, pero bueno, el panorama era tal que así:

 Fotos hechas por mi amiga Sara (o mejor dicho, por su móvil)


-"Es verdad, ¡que hoy viene Ryan Reynolds!"
-"Ai que bien, ¡Ryan Reynolds! Espera... ¿ese quién es?"


Mis amigas aclararon rápidamente mis dudas: no es ni más ni menos que el ex de Scarlett Johanson (cosa que me dejó igual que antes). Dicho en otras palabras, el que venía era el protagonista de la película. Es decir, este ser:

Todo un acierto que hayan puesto una pantallaza como esta para la gente cegata y ciega como yo

Pues qué quereis que os diga, no sé que tiene este hombre de especial, a mi no me dice nada de nada. ¡Si hasta iba mascando chicle como un chulazo! Me causó mala impresión, porque sí, yo a los famosos no me acerco pero me puedo permitir juzgarlos, con un par.

Hubo un momento en el que casi me dió un algo, porque el director de la peli de lejos y sin tener yo gafas era clavadito a John Malkovich, y durante unos instantes me planteé saltar la valla y declararle amor eterno. Pero no, afortunadamente no era, y digo afortunadamente porque de serlo lo más probable es que me hubiese desmayado allí mismo.

Bueno, ¿y Gary Oldman para cuándo viene?

15 de julio de 2011

Stalkearse a uno mismo

Ayer quedé con mis amigas de toda la vida, y como ya viene siendo habitual surgieron temas sobre antiguos compañeros de clase y antiguos conocidos, gente que sigue y gente que ya no está, gente de la que sabes su vida entera sin necesidad de preguntar y gente que está desaparecida. En especial me interesé por este último grupo, y por una persona en concreto de la que, efectivamente, casi nadie sabe nada. Como sentía curiosidad por saber qué tal le iba y no tenía medio de preguntarle, al llegar a casa me puse a stalkearla, o a intentarlo al menos, cosa que me llevó bastante tiempo porque parecía que no hubiese rastro de ella por internet. Pero al final encontré algo y de ahí llegué a todo lo demás (no demasiadas cosas, porque al parecer no hace vida por estos lares). Me sorprendió ver a qué se dedica ahora, ha cambiado, me gusta. Y las cosas parece que le van bien, así que me alegro por ella.
Debería haberle escrito algo pero me hubiese sentido demasiado acosadora, y pensándolo fríamente tampoco consideré que hubiesémos tenido una relación de amistad, así que lo omití. Soy así.

Mientras buscaba sus actuales cuentas en diferentes plataformas de internet me fui topando con las antiguas, como el ya más que olvidado fotolog, y entonces fué cuando me encontré conmigo misma, o mejor dicho, con mi yo de hace 6 años. Mi primer fotolog, algo que ni recordaba tener.

Fue una sensación entre nostálgica y desagradable leer lo que escribía y cómo me sentía con 14/15 años. No me reconocí, y aunque no me averguenzo de lo que expresaba, no me gustó leer cómo lo expresaba. Fue como leer a otra persona diferente a mi. Si tuviera que definir mi manera de ver el mundo por aquel entonces, me costaría mucho decidir si utilizar la palabra emo o bipolar. Probablemente ambas.

La nostalgia vino al ver lo bien que me llevaba con la gente, los comentarios de antiguos amigos y compañeros que han quedado en nada, y que si me los cruzase ahora mismo probablemente las únicas palabras que intercambiaría serían "hola" y "adiós". Lo abiertamente que expresaba todo y a todos, cuando ahora me cuesta lo indecible decir a la gente que quiero que la quiero. Lo poco prejuiciosa que era por aquel entonces, y lo mucho que me preocupaban temas que ahora mismo me serían totalmente indiferentes.

Decidí cerrar esa cuenta para en cierto modo terminar esa etapa de mi vida que ya no está, y me costó sudor y lágrimas recordar correos y contraseñas que hace literalmente lustros que no utilizo, así que he pasado la mitad de la noche en vela intentando hacer memoria. Pero lo he conseguido finalmente, et voilá, etapa cerrada.

También cerré en su día mi fotolog habitual de siempre, en parte porque me avergonzaba que ciertas cosas que escribía se vinculasen con mis fotos (porque por aquel entonces el anonimato me la refanfinflaba), y en parte para evitar que los stalkers (si esque los ha habido alguna vez) pudiesen llegar a él.

Ahora lo que me ronda por la cabeza es, cuando relea este blog o mis otras cuentas de internet dentro de 5 ó 10 años, ¿sentiré la misma sensación que sentí anoche al leerme a mí misma? ¿Me avergonzaré de lo que soy ahora o quizás de lo que no soy?

Sea como sea, remover el pasado es triste.

9 de julio de 2011

Esa forma de vida llamada convivencia

Hace ya un par de días que estoy de vuelta de las vacaciones en la playa, aunque todavía no había dado señales de vida por aquí. Como fui al mismo sitio de Semana Santa no hay muchas novedades al respecto, ni tampoco muchas diferencias salvo la compañia y las temperaturas, que me obligaron a meterme cada dos por tres en el agua y a ser objeto de demasiadas aguadillas, entre otras cosas.

Estos días en casa he tenido demasiado tiempo libre (que no ocioso) para reflexionar acerca de un hecho que ya sabía pero no había podido constatar del todo: llevo mal las convivencias. Que tal como lo he expresado puede parecer que haya habido malos rollos o que no me haya sentido agusto durante esos siete días, más bien todo lo contrario. Me lo he pasado genial y encima he estado con amigos, pero aún juntando estos dos factores me he sentido un poco "atrapada". De todos modos, no voy a referirme a mis últimas vacaciones unicamente.

Convivir en casa con mis padres es algo que no me afecta porque es así desde que tengo uso de razón y estoy completamente acostumbrada a ello, pero convivir con conocidos o amigos es algo que me inquieta un poco. Quizá sea porque el espacio vital e imperturbable que tengo en mi casa no es tal cosa al tener que convivir 24 horas al día con otras personas que no sean mi familia, y llega un punto en que siento la necesidad de aislarme completamente o de recluirme aunque sea un par de horas. En estas ultimas vacaciones he podido hacerlo bastante a menudo porque fui con dos parejas y tenía una habitación para mi sola, pero en otros casos no, y he llegado a sentirme muy frustrada por ello.

También llevo mal los horarios. En una convivencia donde se supone que todo el grupo va junto y cohesionado se suelen llevar unos hábitos y horarios comunes, como por ejemplo: horas de comer, horas de levantarse, horas de acostarse... Para mi estas cosas son un horror, porque mis ritmos son diferentes a los de los demás, y cambiarlos de golpe me perturba. Por poner un ejemplo, a mí me entra mucho sueño antes de comer, y si he tenido un día cansado (véase pasar la mañana en la universidad o donde sea) antes de comer me encierro en la habitación y echo un sueñecito (para los que no lo hayan probado, la siesta antes de comer es mil veces mejor que la siesta de después de comer). Por no hablar de lo tarde que suelo acostarme en vacaciones, que antes de las 3 a.m no me entra sueño.
Visto así no es para tanto pero si sigo con mis ritmos normales termino por pasar poco tiempo con la gente con la que convivo y puede dar la impresión de que paso de todo, que no colaboro, o de que tengo mucho morro, cosa que me preocupa y molesta a partes iguales. Así que lo que hago es intentar adaptarme a los horarios normales de los demás pero como no tengo la costumbre de hacerlo me cuesta más coger el sueño y tengo más insomnio de lo normal, lo cual hace que a largo plazo la convivencia sea agotadora para mí, fisicamente hablando.

Otro tema es la alimentación, que se reduce basicamente a que como por dos, y no suele sentar muy bien que en una compra para la que todo el mundo ha puesto dinero unos coman más cantidad que otros. Consecuencia: en vez de comer por dos como por uno, cosa que está bien, pero como suelo tomar más cantidad de comida a veces paso hambre.

Así que para mí, convivencia (sea con quien sea, a menos que sea alguien de muchísima confianza) es sinónimo de no poder estar sola todo lo que me gustaría, tener más sueño que de costumbre y más hambre de lo normal. Convivir con otras personas implica tener que preveer continuamente sus reacciones, si esto puede molestar o tal otra cosa no. Si lo haces te terminas frustrando porque no disfrutas de tu día a día. Si no lo haces empiezan los típicos problemas.

Resumiendo:
Convivencias cortas FTW.
Convivencias largas sucks.


Podéis llamarme quejica si queréis, lo soy.


(Entrada basada en las experiencias de convivencia que he tenido a lo largo de toda mi vida, que conste).

29 de junio de 2011

Despedida

Tarde o temprano iba a llegar este día. Yo ya lo sabía desde hacía algunas semanas, era algo inevitable.
Un blog es algo que requiere un mínimo de dedicación y ultimamente ando demasiado ocupada como para sacar tiempo y ponerme delante la pantalla a escribir, algo que dudo que cambie. Por este motivo, y pese a los buenos ratos que he pasado aquí, he decidido despedirme de vosotros y abandonar el blog. La razón principal es que...








(Un momento de silencio por favor)








¡ME VOY A LA PLAYA!

Já, ¿a que os he asustado? Seguro que ya os habíais pensado que iba a abandonar el blog para siempre, pues de eso nada, con lo bien que me lo paso yo por estos lares.

Me voy mañana a la playa y vuelvo dentro de una semana. "¿Y a dónde te vas?" os preguntareis, pues al mismo sitio donde estuve en semana santa: a Villajoyosa. Pero esta vez si me voy a bañar, por muy blanca que esté y por mucha vergüenza que tenga. Teniendo en cuenta que mis antiguos bikinis (¿soy la única a la que le produce vergüenza y risa al mismo tiempo la palabra bikini?) han desaparecido como por arte de magia he tenido que comprarme unos nuevos, y los tengo que rentabilizar, junto con la mini tabla de surf que se van a llevar mis amigos.

Vamos, que si pensais en mi durante mi ausencia la imagen más cercana a la realidad será verme mentalmente haciendo surf al mismo tiempo que bebo leche de coco con esta música de fondo:


Sacada de la BSO creada por conejito.

Medusas de Villajoyosa, ¡esperadme que allá voy!

Pues eso, dentro de una semana nos leemos. Pasadlo bien y cuidado con estos calores que hay ultimamente.
(No os he dado mucha envidia con esta entrada, ¿no?).

21 de junio de 2011

Ocio everytime, everywhere

Estoy teniendo unas vacaciones muy ociosas en estas primeras semanas, y por lo que se ve no creo que baje el listón hasta mediados de julio. A partir de esa fecha está por ver si me pasaré los días muerta del asco (y por supuesto, del calor) o no, pero lo que importa es que ahora mismo me salen planes hasta de debajo de las piedras. Que tengo vida social vaya, todavía me cuesta creérmelo.

Lo que he estado haciendo estos días se puede resumir en ver a mucha gente que hace demasiado tiempo que no veo, y quedar con los habituales de siempre, okupar las casas de mis amigos y sus respectivos sofás para ver series mientras saqueo helados de su nevera (la confianza da asco, y en mi caso más), y dar muchos paseos por la capital en las horas en las que el sol no pica tanto.

Otras cosas no tan destacables destacables pero no por ello menos importantes:

-Probar por primera vez los macarons, que están riconudos.

Mi móvil cada vez hace las fotos peor

-Jugar mucho no, lo siguiente.


El Dante's Inferno me lo compré ayer por 10 euros (como ningún informático ha sido capaz de piratear mi psp me veo en la obligación de comprar los umd's siglos después de que lancen los videojuegos) y he tenido que dejarlo porque estoy llegando a la mitad y me va a durar un suspiro.
El cuanto a la Game Boy... que quéreis que le haga, si no me van los juegos en el pc tendré que entretenerme con algo, ¡y vaya si me entretengo!

-Hacer lucky stars para dar de comer a mis queridos hollines.


-Sentir la tentación de cortarme el flequillo y volver a parecer retrasaíca mental (es un bucle del que no puedo salir).
-Dormir mucho y leer... dejémoslo en leer a secas. Que el día tiene muy pocas horas y no doy a basto.

Y las actividades que me esperan en las próximas dos semanas:
-Un nuevo acople en casa de mi amiga Sara para intentar hacer pasteles y galletas.
-Paseos veraniegos con Dani y su perrita Nala.
-Visita a Toledo.
-Timba de póker.
-Ponerme hasta el culo de comida.
-Viaje (de nuevo) a Villajoyosa, en vista del fallido intento de viaje a Frankfurt.

Va bien la cosa de momento, sisi.

12 de junio de 2011

El incidente

Lejos queda ya aquél memorable episodio en el que Kiara se vió incapaz de controlar sus esfínteres y me dejó un regalito encima de la mesa, con todo el bochorno que eso supuso para ella. Todavía no entiendo cómo pudo llegar a ocurrir pero decidí no darle más importancia de la necesaria. "Seguro que no vuelve a pasar nunca más", me dije. Ilusa de mí, ha vuelto a ocurrir.

Ha estado ausente durante más de una hora y aunque sabíamos perfectamente que andaba por la casa, nos extrañaba que no estuviese echándose una de sus siestas veraniegas en algún sitio cómodo y visible. Al final he terminado averiguando, muy a mi pesar, que no estaba echándose una siesta precisamente.

Como todo ser viviente he sentido necesidad de ir al baño y al encender la luz me he encontrado a Kiara en la tapa del váter, mirándome con una cara entre muy mona y muy de susto. El gesto humano correspondiente creo que sería la vergüenza, cosa que se ha corroborado cuando al quitarla de encima de la tapa me he encontrado con una estampa que habría asustado incluso a las protagonistas de Two Girls One Cup. Vamos, que había hecho aguas mayores encima de la tapa, había liberado al kraken, había descomido, en otras palabras: se había cagao.

(Aviso, lo que viene a continuación no es apto para personas sensibles, o para leer a la hora de comer).

El problema es que al parecer está suelta de la tripa, porque la que ha liado en la tapa del váter y en el pasillo no es ni medio normal. Esta vez estaba totalmente dispuesta a hacer foto pero luego lo he pensado mejor y en su lugar he decido velar por su integridad y reputación. Así que para que os hagáis una idea del asunto, el panorama en ese momento era tal que así:

Bueno, quizás exagero un poco.

Habrá quien piense que Kiara es una sucia y una cochina. Pues una cosa les voy a decir a todos ellos: sucias serán vuestras mascotas que si os descuidáis fijo que os mean y os cagan hasta en el gotelé, que la mía es tan educada que en lugar de dejarnos la sopresa en su cajón de arena ha aprendido a ir al váter para evitarnos limpiarlo todo después. El hecho de que no haya levantado la tapa y no haya tirado de la cadena es del todo irrelevante. Estoy muy orgullosa de ella, le he enseñado bien.

Por si os interesa, le hemos limpiado el culete en la ducha (cosa que no le ha hecho ninguna gracia) y ahora vuelve a ser feliz de nuevo en su cajita.


Happy ending.

11 de junio de 2011

¡Verano!

Hoy es oficialmente el primer día de mis vacaciones de verano, aunque realmente llevaba de vacaciones desde la semana pasada, porque el estudio de la asignatura de libre configuración me lo he tomado con demasiada relajación. Me ha ido bien en el examen, por cierto.

Tengo muchos planes para los dos meses y medio que me esperan, y necesito muchísimo dinero para llevarlos a cabo así que me da la sensación de que la mayoría se van a ir al garete. El que más ilusión me hace de todos es un viaje a Frankfurt de última hora que estamos planeando y que precisamente por tener tan poca antelación se nos está saliendo un poco de presupuesto. Ojalá salga bien, que yo me muero de ganas de ir allí.

Sea como sea, con planes o sin planes, hay 4 cosas que voy a hacer seguro: dormir mucho, leer mucho, ver a Dani mucho y comer mucho. A la mierda eso que llaman "operación bikini", no voy a pisar la playa así que lo máximo que necesito es "operación muslamen", y para eso con que me prive de comer helados por las noches es más que suficiente. Hablando de helados, esta tarde he ido al Mercado de San Miguel y he llegado a la conclusión de que mi mayor aspiración en esta vida es ser crítica gastronómica para poder ir picoteando comida de los puestecitos y sobretodo para probar todos los sabores de helado que tienen allí. De hecho había uno que ponía "sabor vino" y que me ha intrigado bastante. Es una visita obligada para cualquiera que venga a Madrid.

Ahora me han dado ganas de ir a la nevera a por un helado de chocolate almendrado, 3 minutos de reloj me ha durado el propósito de no comerlos, 3 MINUTOS.

(Esta entrada cuenta como último día del Challenge. Que tramposa que soy).

8 de junio de 2011

30-DC: Día 29

Una foto tuya.

¿Otra? venga va:

Da un poco de yuyito

En realidad esto es una escusa barata para subir una foto que me hizo mi madre el otro para enseñarme lo "largo" que tengo el pelo y lo mucho que necesito un corte, cosa que no pienso hacer porque ya me lo corté el mes pasado y me puse muy triste al ver caer mechones y mechones.

Como podeis ver he estado ensayando frente a los espejos para la futura película "La chica de la silla" que dirigirá Thanatos y tendrá a conejito zombi como productora ejecutiva. Pero como Thanatos no me deja protagonizarla me limitaré a servir el catering y repartir zumos entre las candidatas porque ante todo soy una persona humilde y hay cosas que me vienen grandes (mentira, las mataré a todas con la silla y me quedaré con el papel. Será el comienzo de mi salto a la fama y de una larga serie de secuelas para prepúberes que tendrán mucho éxito y que terminarán llevándome por la mala vida, pero no importa porque tendré mucho dinero y podré pagarme un terapeuta HAAAHAHAHA).

¡Mierda, lo he escrito entre paréntesis!