11 de junio de 2011

¡Verano!

Hoy es oficialmente el primer día de mis vacaciones de verano, aunque realmente llevaba de vacaciones desde la semana pasada, porque el estudio de la asignatura de libre configuración me lo he tomado con demasiada relajación. Me ha ido bien en el examen, por cierto.

Tengo muchos planes para los dos meses y medio que me esperan, y necesito muchísimo dinero para llevarlos a cabo así que me da la sensación de que la mayoría se van a ir al garete. El que más ilusión me hace de todos es un viaje a Frankfurt de última hora que estamos planeando y que precisamente por tener tan poca antelación se nos está saliendo un poco de presupuesto. Ojalá salga bien, que yo me muero de ganas de ir allí.

Sea como sea, con planes o sin planes, hay 4 cosas que voy a hacer seguro: dormir mucho, leer mucho, ver a Dani mucho y comer mucho. A la mierda eso que llaman "operación bikini", no voy a pisar la playa así que lo máximo que necesito es "operación muslamen", y para eso con que me prive de comer helados por las noches es más que suficiente. Hablando de helados, esta tarde he ido al Mercado de San Miguel y he llegado a la conclusión de que mi mayor aspiración en esta vida es ser crítica gastronómica para poder ir picoteando comida de los puestecitos y sobretodo para probar todos los sabores de helado que tienen allí. De hecho había uno que ponía "sabor vino" y que me ha intrigado bastante. Es una visita obligada para cualquiera que venga a Madrid.

Ahora me han dado ganas de ir a la nevera a por un helado de chocolate almendrado, 3 minutos de reloj me ha durado el propósito de no comerlos, 3 MINUTOS.

(Esta entrada cuenta como último día del Challenge. Que tramposa que soy).

8 comentarios:

  1. Aquí hay una heladería de sabores bizarros, aunque cada vez venden cosas menos raras (yo creo que porque la gente no las compra o las compra y pota). Antes había: de ketchup, guindilla, aceite, vino, azafrán, huevos fritos con chorizo y muchos más que no recuerdo. Ahora se han quedado sólo con las cosas exóticas pero no tan bizarras como el de sésamo, Ferrero Rocher...

    ResponderEliminar
  2. Siempre me he preguntado que clase de enfermo del colesterol comía helado de huevos fritos con chorizo xDDDD. Yo siempre que iba a esa heladería me pedía el de huevo Kinder, y Sick el de menta y chocolate.

    Como me encanta el helado *__*

    ResponderEliminar
  3. @ conejito: Helado de azafrán, la leche O__O
    Lo del sabor a huevos fritos con chorizo todavía no he terminado de asimilarlo. Me provoca asco pero al mismo tiempo me dan ganas de probarlo. Y guindilla y aceite...? Joder, y yo que pensaba que los más "raros" que había visto eran los de sabor palomitas o chicle...

    @Mai: Huevo kinder!! Que rico por dios. Yo mis favoritos son: menta y chocolate, cookies con chocolate blanco, Ferrero Rocher, Avellana, Pistacho... Ai, no he podido elegir uno solo. Creo que tengo un problema.

    ResponderEliminar
  4. "Siempre me he preguntado que clase de enfermo del colesterol comía helado de huevos fritos con chorizo xDDDD"

    ;_; ¡Era joven y alocada!

    Pero es que la cosa dió mucho más asco porque como soy monguer y se pueden pedir de dos sabores pensé "me pido medio de huevos con chorizo y medio de tarta de queso, así si no me gusta el de chorizo..." ¡¡¡QUÉ PUTO ASCO!!! Ahí el de tarta de queso mezclado con virutas de chorizo. ¡PuaJ!

    ResponderEliminar
  5. ¿Has visto cómo te sigo desde el anonimato? :'D

    Los mejores helados que jamás han existido y existirán (y conejito zombi debería estar de acuerdo o tendré que matarla) son los de Los Valencianos. Especialmente los de tuti-fruti. He dicho!

    *Poseído por el espíritu de Georgie Dann*
    ¡¡VIVA EL VERANO!!

    ResponderEliminar
  6. Si digo que me gustan más de los Valencianos NeoJín me pega por desprestigiar al hombre que le suministra helado de Pitufo. No me pongáis en estos compromisos.

    Verificación de la palabra: Teter (dícese de la teta impregnada de eter)

    ResponderEliminar
  7. Tu plan veraniego es muy ambicioso, ten cuidado no te vaya a desbordar tanta actividad y vayas a sufrir algún desvanecimiento jajja.

    El Mercado de San Miguel es genial!. Yo voy a menudo, pero más que nada a mirar también jaja (aunque hay cosas que merecen la pena y buen ambiente). Estoy de acuerdo en lo de visita obligada. Yo creo que a los extranjeros les tienen que hacer los ojos chiribitas (y a mí la boca agua de pensarlo) al pasar por los puestos de quesos, embutidos; bueno paro que empiezo visualizar y me dan las hambres jaja.

    Lo que comentáis de los helados me recuerda a una bolsa de patatas que me regaló un tendero el otro día: sabor hamburguesa con queso!. A lo mejor las habéis visto en las tiendas. Lo peor era que, en efecto, sabía a hamburguesa con queso (con el pan, la carne a la brasa y el pepinillo inclusive). Mi conclusión fue que en el futuro todo serán bolsas de patatas con sabores a cosas, y nos alimentaremos de ellas exclusivamente.
    Ah y hay un concurso de sabores patatiles e iba ganando el de lentejas con chorizo! jajajaj, ay.

    ResponderEliminar
  8. @Thanatos: Ten por hecho que me desvaneceré, que me pasa siempre cuando con el calor estoy tumbada mucho rato y me levanto de golpe. Eso sí, los golpes que me doy contra el suelo no molan.

    El Mercado de San Miguel está lleno de guiris catando cosas ricas! madre mía, yo creo que no son consciente del precio abusivo que tienen algunas cosas de allí, pero bueno, merece la pena porque son de calidad.

    Sabor lentejas con chorizo? como saquen ese sabor me muero del asco, por dios, mil veces mejor será el sabor morcilla, digo yo.

    Desde luego que poco sabe la gente.

    ResponderEliminar