"...la Teoría bifactorial de Mowrer plantea que el origen de las obsesiones responde a un proceso de condicionamiento." Esa fue la última frase que leí antes de que me desconcentrara el sonido del timbre.
"Qué coño querrá esta vez la vecina" pensé. Para no variar la costumbre, ignoré el timbre y seguí con mis cosas. Un par de segundos después volvió a sonar. Como no tenía intención de hacer creer a la vecina que había alguien en casa, me descalcé y salí al pasillo de puntillas en dirección a la cocina. Por el camino, me quedé mirando la sombra de dos pies que se proyectaban por la ranura de debajo de la puerta.
"Qué coño querrá esta vez la vecina" pensé. Para no variar la costumbre, ignoré el timbre y seguí con mis cosas. Un par de segundos después volvió a sonar. Como no tenía intención de hacer creer a la vecina que había alguien en casa, me descalcé y salí al pasillo de puntillas en dirección a la cocina. Por el camino, me quedé mirando la sombra de dos pies que se proyectaban por la ranura de debajo de la puerta.
"Sé que estás ahí..." me pareció oír.
En ese momento me asusté. No me sorprendió tanto el hecho de que hubiesen podido oírme como la voz que había pronunciado aquella frase. Era una voz siniestra, cavernosa. Casi no parecía humana.
"¿Hola? Soy de la compañía del gas".
Ahora la voz era completamente diferente. Era aguda y dulce, la típica voz de un chico joven. ¿Seguro que lo que había escuchado antes era real? No sabía qué pensar. Lo cierto es que tenía un poco de miedo, pero yo me asusto fácilmente con cualquiera cosa. Siguiendo fiel a mi manía de no abrir la puerta, dije en voz alta:
-Mis padres no están en casa en este momento. Vuelva mejor por la tarde, que seguro que están.
-Ah... ya. De acuerdo. Gracias.
-Ah... ya. De acuerdo. Gracias.
La sombra de los dos pies seguía ahí. ¿Por qué no se iba? Su comportamiento empezaba a resultar un poco extraño. Entonces lo oí. Oí como intentaba forzar la cerradura de la puerta.
Me di toda la prisa que pude y cogí mis llaves. Acto seguido eché el cerrojo de seguridad.
El corazón me latía a mil por hora. Aquel hijo de puta estaba intentando entrar en mi casa, joder, quería robarnos. Era un ladrón, y yo estaba acojonada como nunca lo había estado antes en mi vida.
Me di toda la prisa que pude y cogí mis llaves. Acto seguido eché el cerrojo de seguridad.
El corazón me latía a mil por hora. Aquel hijo de puta estaba intentando entrar en mi casa, joder, quería robarnos. Era un ladrón, y yo estaba acojonada como nunca lo había estado antes en mi vida.
Entonces el ruido en la cerradura cesó. Vi cómo la sombra de sus pies se movía hasta terminar de desaparecer. Se había ido.
No sé cuánto tiempo pasó desde entonces, quizás minutos, o quizás horas. Estaba tan asustada que había perdido la noción del tiempo. Volví a oír la cerradura, esta vez abriéndose. ¡Había conseguido entrar!
"¿Hija? Por favor contéstame". Era una voz que sollozaba. La voz de mi madre.
-¡Mamá!
-Dios mío, ¿estás bien? He venido tan rápido como he podido. Pensé que te había pasado algo malo. Tenía tanto miedo... menos mal que no te ha pasado nada. Gracias a dios.
-Dios mío, ¿estás bien? He venido tan rápido como he podido. Pensé que te había pasado algo malo. Tenía tanto miedo... menos mal que no te ha pasado nada. Gracias a dios.
-Mamá, no entiendo nada, me estás asustando.
-Al parecer alguien ha conseguido entrar en casa de algunos vecinos.
-¿Un ladrón? Joder, aquí también ha intentado entrar, pero conseguí cerrar bien a tiempo. ¿Qué es lo que les han robado?
-¿Robado? No hija no. No les han robado nada. Los han encontrado muertos.
...
-Al parecer alguien ha conseguido entrar en casa de algunos vecinos.
-¿Un ladrón? Joder, aquí también ha intentado entrar, pero conseguí cerrar bien a tiempo. ¿Qué es lo que les han robado?
-¿Robado? No hija no. No les han robado nada. Los han encontrado muertos.
...
Y justo en ese momento me he despertado esta mañana. Odio cuando se avecinan los exámenes porque siempre tengo sueños perturbadores como éste, pero bueno, al fin y al cabo solo ha sido un sueño. Me he puesto a estudiar el examen de esta tarde cuando de repente han llamado al timbre.
"Joder, esto es de coña", he pensado. Como no me gusta abrir cuando estoy sola en casa he pasado del timbre y he seguido a mi rollo. Entonces han llamado por segunda vez.
"Joder, esto es de coña", he pensado. Como no me gusta abrir cuando estoy sola en casa he pasado del timbre y he seguido a mi rollo. Entonces han llamado por segunda vez.
"Soy de la compañía del gas", he oído que decían al otro lado de la puerta.
Adivinad quién se ha cagado de miedo.
Coño, me ha dado un vuelco el corazón con lo de que los han encontrado muertos O_o, por un momento he pensado que era real. Me ha gustado mucho leer esta entrada y cómo estaba escrita a pesar de que tus vecinos probablemente vayan a morir según tus sueños premonitorios. Una vez alguien contó (creo que en la radio) que le pasó algo así, que querían forzar la puerta y que el que estaba dentro, que estaba solo, gritó "Paaaapa, trae la escopeta que el payo éste sia pensao que puede rubarrnos". Es una opción que desde entonces guardo en la recámara por si acaso.
ResponderEliminarOye, ¿qué diantres es eso que pone debajo de "Responder" y "Suprimir"?
EliminarHaaaaaaaaaala. Pero, ¿cómo?
EliminarPor cierto, no he dicho que el ladrón huyo. Vale, ya dejo de responderme.
EliminarNo sé qué coño es lo que le han hecho a los comentarios de blogger pero es todo muy extraño. En el primer comentario salen las letras ahí amontonadas. Esto no es algo así como lo que pusiste una vez en tu blog? Bueno, qué mas da.
EliminarPues en mi familia pasó también algo parecido a lo que oíste en la radio con la diferencia de que el ladrón entró cuando no había nadie y al llegar mi tía abuela vio por un espejo que había un hombre escondido debajo de su cama. Lo cojonudo es que tuvo la sangre fría de hacer como si nada y encerrarle mientras llamaba a la policía. Soy yo y me da un infarto allí mismo.
Para mí sería inevitable ponerme a chillar. Es que chillará aunque fuera mi padre el que estuviera escondido.
Eliminar¿Pero todo esto de las respuestas no es algo que hayas puesto tú? ¿Ha aparecido de repente? Porque en mis blogs no aparece. ¿A caso eres tú la favorita del señor Blogger?
yo te protegere! voy a por mi espumadera
ResponderEliminarAcuérdate de pegar por el mango que sino el acero se dobla.
EliminarMe he quedado muerto. Hasta que no lo has dicho al final no sabía que era un sueño, pero que ni me lo olía. He estado en tensión, sufriendo por ti todo el rato que lo estaba leyendo. Qué mal. Cuando sueño una cosa así, normalmente tardo media hora o incluso una hora entera después de despertarme en asegurarme de que sólo era un sueño y no era verdad. Espero que no te pase lo mismo, porque con ese sueño debe ser terrible.
ResponderEliminarYo también me lo he creido. Eres mala asustándonos asi.
ResponderEliminarO_O -> Así estaba con el primer párrafo. Qué susticos nos pegas, hijica!
ResponderEliminarQué sueños más chungos. Los míos son mucho más agradables, con velocirraptores que me muerden las manos y tal XD
Es curioso, precisamente anoche me empecé un libro (yo, que hace SIGLOS que no leo), llamado "Sueños", en el que a un pavo lo contratan en una empresa que se encarga de contratar personas para que sueñen ellos mismos los sueños desagradables de otras personas (clientes) por medio de una máquina chunga. Y creo que mencionan que en vísperas de exámenes o reuniones importantes se tienen sueñecillos así perturbadores.
Te he followeado en tumblr, así con tol descaro, bai de güei. ^^
Me he puesto a leer tu sueño del velocirraptor. Mucho más diver que el mío, sin duda xDD
EliminarUy pues ese libro así tal como lo has narrado me parece interesante, ¿de quién es? Tiene pinta de ser así en plan psicológico raruno guay.
Me ha sobrado tiempo para hacerte followback, así que sin descaros. Aiiii Tumblr, ahora que estoy de exámenes es donde más invierto el tiempo D: