18 de agosto de 2011

Invasión

Venía dispuesta a contar mis andanzas de estas últimas dos semanas, en las que me ha dado tiempo a hacer turismo, vaguear mucho y salir, pero por segundo día consecutivo he regresado a casa hastiada y cabreada, y no es para menos porque los peregrinos han colapsado Madrid (y media España, me temo) y ahora no puedo moverme por mi ciudad sin correr el riesgo de morir asfixiada.

Que yo veo muy bien que venga el Papa y todo eso (con muchos peros) pero se están pasando un pelín, creo yo. Un poquito de porfavor, que son peores que los abuelos cuando salen de los toros y entran en marabunta al metro. Si no caben, no caben, pero ellos por sus narices tienen que entrar, que debe ser que les mola la idea de compartir los sudores de la espalda y la sobaquera con los demás.

Vamos, que entre la falta de oxígeno, el hacinamiento, y los cánticos a grito pelao (que es lo que más molesta) he estado apunto de desmayarme, y me han tenido que sujetar. Pero lo mejor de todo es que no me ha ayudado ningún peregrino.

P.D: Como dato pedante diré que el hacinamiento, el calor y el ruido molesto son de los factores más relevantes a la hora de iniciar acciones violentas. Ahí lo dejo.

7 comentarios:

  1. ¿En serio hay tantos frikis que van a ver al Papa? Me alegro de que Ratzinger ni conozca la existencia de mi pequeña ciudad.

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  2. Solo de verlo en la TV me agobio,Madrid debe estar imposible estos dias!

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  3. @MissVermilion: En la tele no es ni la mitad de agobiante de lo que es en realidad. ¡Menos mal que hoy no salgo!

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  4. Como dijo el señor Targaryen: "Burn them all."

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  5. Yo he llegado hace un ratillo a casa del trabajo y me ha ocurrido algo similar en el autobús, aunque no tan extremo y he hecho por tomármelo con calma jaja.

    Lo más tostón es el cambio de rutas en el transporte público, bueno, y que esté todo el centro lleno.

    Pero bueno, tampoco es que haya sido peor que en otras cosas multitudinarias (no hacen tanto ruido por la noche); lo único que han sido más días.

    Y doy fe, nunca mejor dicho, de que esto está petado. Da que pensar ver el poder que aún conserva la Iglesia.

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  6. Como ha dicho conejito. "me alegro de que Ratzinger ni conozca la existencia de mi pequeña ciudad".

    Díos mio que coñazo más grande.

    Por cierto, mi madre se quedó loca cuando vio en la tele unas monjas de clausura haciendo la ola xDDDDDD.

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