Como han sido muchos días (7 concretamente) he pensado que en vez de actualizar por días lo que voy a hacer va a ser actualizar según los lugares en los que hemos estado, que no han sido pocos. El primero de todos fue Cork City. Pero antes de empezar con las fotos de allí, voy a comentar un poco sobre el viaje en avión. Digamos que en resumidas cuentas, hacer trasbordos es un c o ñ a z o, sobretodo si viajas con Ryanair y no hacen más que dar la plasta con publicidad durante todo el vuelo. Pero por lo demás ha sido más fácil de lo que pensaba (yo creo que meten miedo aposta para que te lo hagan todo en el aeropuerto y gastes más). Durante la ida y la vuelta perdimos prácticamente el día entero viajando pero mereció la pena por todo lo que vino después.
Foto cutre hecha desde el avión. El trozo de tierra que se ve es Francia!
Como anécdota de la ida tengo que mencionar que durante el viaje en taxi desde el aeropuerto hasta la ciudad (15 minutillos de nada) nos tocó un conductor que hablaba con acento jamaicano y para ser el primer contacto directo con nativos de allí (aunque este no era nativo precisamente) lo pasé mal, porque no entendía nada de nada, pero conseguimos llegar a casa de mi prima, no se cómo.
Y ahora ya si que si, paso a hablar de la ciudad:
Esta es la calle principal, Grand Parade street
Cork City es una ciudad bastante pequeñita. Se podría decir que en unas 3 ó 4 horas se ve todo lo importante que hay allí, pero tiene un nosequé que me ha cautivado, sobretodo porque es una ciudad llena de colores.
La gastronomía es buena aunque, sinceramente, la comida española me parece mejor. Pero una ventaja que juega a su favor es que allí todo es fresco, de las granjas de alrededor, el pan está buenísimo y la mantequilla es la más rica que he probado nunca. Una cosa curiosa es que en el English Market (que es un mercado tradicional, y no un súper) la carne la venden cruda pero ya adobada con salsas, no lo había visto nunca y tenía muy buena pinta todo. Eso sí, salir a cenar es hipercaro en comparación con Madrid por ejemplo, aunque la cantidad de comida que te ponen es tan ingente que en el fondo merece la pena. Y la cerveza.... a mí que no me gusta nada, probé una pinta allí y me pareció deliciosa. Ah! y bueno, otra cosa a mencionar en relación con el alcochol: allí tienen mucho aguante con las pintas, se las beben con cualquier cosa y para evitar que la gente se emborrache demasiado cierran los bares y los pubs a las 2 de la madrugada como muy tarde, pero no importa, ellos encuentran la forma de que la fiesta continúe.
La gente es muy amable, de hecho son tan amables que cuando preguntas por un sitio determinado te dan más indicaciones de las necesarias, e incluso te medio acompañan al lugar donde quieras ir. A mi me habían comentado que por allí eran bastante racistas con los españoles, pero en ningún momento vi muestras de ello. De hecho les encanta España y el tiempo de aquí (como para no).
Hablando del tiempo, en este aspecto tuvimos bastante suerte. No nos llovió ningún día (o al menos no nos llovió en ninguna de las excursiones que hicimos) y vimos el sol un par de veces, aunque fuera de Cork City hemos llegado a pasar mucho frío, pero eso también lo contaré más adelante.
En cuanto a las tiendas, son todas caras con excepción de Pennys (camisetas chulas a dos euros!!). Tampoco es que me haya traído una maleta llena de ropa pero me pillé muchas cosas baratas ahí. Visten entre rockers y horteras (sobre todo las chicas), no sé, es como ir a un H&M pero mucho más barato. Sin duda echaré de menos el Pennys.
Cambiando de tema, la ciudad tiene un río, el río Lee, que la recorre de punta a punta, y por tanto también tiene muchos puentes que lo cruzan.
Dos fotos de la misma perspectiva en diferentes días
Irlanda es un país muy católico y eso se refleja también en Cork City, que a pesar de ser una ciudad pequeña está llena de iglesias, pero la que más me gustó de todas es sin duda la catedral de Saint Fin Barre's.
Gárgolas! *__*
Gárgola desde muy cerca *___*
Detrás de la catedral había un cementerio. No era exactamente un cementerio celta (aunque algunas tumbas tenían cruces celtas) pero era interesante verlo. Las fotos de este día se ven fatal, porque cambié algunas opciones de la cámara y salen todas demasiado iluminadas y con colores muy fuertes, pero se distinguen las cosas, que es lo que importa (si tuviera una Reflex o una compacta en condiciones esto no habría pasado).
Y por último, la Universidad de Cork (la UCC), que es un antiguo castillo, rodeado de verde y de edificios de época. Es curiosa porque es un sitio de muchos contrastes, mezcla edificios modernos con edificios muy antiguos, pero está situada en lugar bien bonito, y el río pasa por medio.
Los carteles en todo Irlanda están en inglés y en gaélico. Lengua bastante complicada por cierto, los niños están obligados a aprenderla en el colegio y por lo que tengo entendido lo odian.
Y yo que pensaba que mi universidad molaba.
Y hasta aquí la crónica de Cork City. Nos dejamos algunas cosas por visitar, como por ejemplo la Ópera o el Museo de la Mantequilla, pero lo más importante lo vimos. Y otros sitios, como el English Market, los visitamos pero no saqué fotos (salí sin cámara ese día).
Más adelante subiré muchas más fotos al Flickr, que tampoco es que sean una maravilla pero si alguien quiere saber cómo es el paisaje por allí ya sabe por dónde tiene que pasarse. Van a ser todo fotos de paisajes, las personales me las guardo para mí así que quien quiera descargárselas es libre de hacerlo.






¡Qué chulo el cementerio con las lápidas ahí cada una para un lado! *_* ¡Yo quiero hacer turismo! :_
ResponderEliminarYo me acuerdo muchísimo de ver el final del país por debajo de mí cuando fui en avión a Inglaterra. Es una imagen que siempre me sorpende muchísimo.
ResponderEliminarIrlanda es preciosa, y esos cementerios parecen de película *3*