...son las pegatinas (el de antes eran los baldosines levantados de las aceras, pero esa es otra historia).
Concretamente, las pegatinas de garantía que vienen en la parte de atrás de los ordenadores, esas pegatinas minúsculas que como las quites te hacen la puñeta en cuestión de segundos.
Hace un par de días me llegó a casa un pc nuevecito y flamante, y tras hacer la operación de siempre (quitar el viejo, limpiar la mierda que dejó y sacar del embalaje el nuevo) me puse a instalarlo. Ilusa de mí, pensé que por una vez en mi vida saldría todo bien a la primera, pero no, era demasiado pedir.
El problema era que el ordenador no enviaba señal al monitor y éste no encendía, sólo se le iluminaba el led, así que tenía que ser problema del ordenador y no de la pantalla (porque con el antiguo funcionaba).
¿Qué es lo que hice para intentar solucionarlo? Abrir el chasis, porque en el manual indicaba que tenía que hacerlo para recolocar bien la gráfica. Me extrañó bastante, pero así me ahorraba el viaje a la tienda, así que no me lo pensé demasiado. Por dentro aparentemente estaba perfecto, así que lo volví a cerrar como si nada. Cuando caí en la cuenta de que la pegatina que iba pegada a la parte trasera del pc era la de la garantía me tiré de los pelos. Primero me pareció una cosa bastante tonta, pero luego me empecé a preocupar de verdad, porque aunque la garantía de los componentes siga intacta, por haber abierto el ordenador los de la tienda se lavan las manos como a partir de ahora le surja algún problema.
Total, que pasé una noche en vela maldiciendo a la jodida pegatina, y esperando que no le pasase nada chungo al ordenador (cosa bastante improbable, por otra parte), porque sino me lo iba a tener que comer con patatas y correr con los gastos de envío al fabricante.
Al final decidí embalarlo de nuevo y hacer un viaje en taxi hasta la tienda, pensando que iban a pasar de mi cara por la asquerosa pegatina, pero para mi sorpresa no fué así. Se dieron cuenta pero ni lo mencionaron y me atendieron muy amablemente, supongo que he tenido mucha suerte. ¿Qué le pasaba al ordenador? NADA. La típica gilipollez de siempre. En mi caso fué que estaba configurado por defecto para una toma de monitor DVI, y la mía es VGA.
Espero que durante los próximos dos años no me pongan pegas con la pegatina, pero la moraleja de esta historia es: Niños, si veis una pegatina en el chasis, estaos quietos. O mejor, comprad los ordenadores por componentes y así podréis abrirlos cuando os dé la gana, que es algo que todos deberíamos poder hacer, aunque sea para limpiar el polvo y la mierda acumulada de meses (opinión de una humilde servidora).